Premisa 1. Las Escrituras son infalibles
Premisa 2. Lo que Dios dice en ellas es verdad
Conclusión. Como la Biblia dice que la tierra, el cielo y todos los seres vivos los creó Dios en seis días y un día es como mil años, entonces la tierra y todas las cosas (el universo) no pueden tener más de 10,000 años.
Pero ¿hay que interpretar literalmente el Génesis? Por literal voy a utilizar la interpretación de que algo es físicamente real. Y aquí viene una de las primeras dificultades para discernir qué es físicamente real y qué es metafórico. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz Gn: 1.3, enseguida: 4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Aquí vemos que hay un procedimiento, una acción lleva a otra. 5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día. Aquí hay una combinación de frases que pueden interpretarse como físicamente reales y otras metafóricamente. Casos físicos: luz, tarde y mañana. Cuando dice: Dios dijo, ¿debe interpretarse físicamente con un sonido propagándose y un fenómeno ejecutándose enseguida? Vemos claramente que cuando leemos debemos diferenciar entre sucesos físicos y metáforas. Por metáfora no le restamos validez real, es parte de la realidad abstracta, máxime cuando tiene su impacto en la realidad física, como en este caso: Y dijo Dios: Sea (metáfora) la luz (ente físico).
Nosotros vemos los fenómenos y el devenir del tiempo en términos de procesos, y la ciencia se basa en buscar procesos a través de causas y efectos.
¿Considerando todos los pasajes bíblicos, se muestra una tierra plana o redonda?
Actualmente se estima que más de 160 millones de seres humanos creen que la tierra es plana. ¿Están en lo correcto?
La respuesta depende de cómo se interprete la Biblia. Existen dos enfoques principales:
Interpretación literal: algunos lectores sostienen que ciertos pasajes describen una Tierra plana con un firmamento sólido.
Interpretación contextual o literaria: la mayoría de los estudiosos de la Biblia consideran que esos pasajes emplean lenguaje poético, fenomenológico o acorde con la cosmovisión de la época, y que la Biblia no pretende enseñar astronomía.
Si se consideran todos los pasajes relevantes, no aparece una afirmación explícita e inequívoca de que la Tierra sea plana ni una de que sea una esfera. Veamos los textos más citados.
Pasajes usados para apoyar una Tierra plana
Pasajes usados para apoyar una Tierra esférica o suspendida
Otros pasajes
¿Cuál es la conclusión de la mayoría de los especialistas?
Los versículos más utilizados por los defensores de la Tierra antigua
1. Un día como mil años
2. El significado de "día" (yom)
3. Génesis 1:1–2
Isaías 40:22 habla del "círculo de la tierra". La palabra hebrea (ḥûg) puede significar círculo, disco o bóveda. No corresponde necesariamente a una esfera (para "esfera" existe otro término hebreo, dur).
Apocalipsis 7:1 menciona "los cuatro ángulos de la tierra". Sin embargo, hoy también decimos expresiones como "los cuatro puntos cardinales" sin implicar que la Tierra tenga esquinas.
Daniel 4:10–11 describe un árbol visible desde toda la Tierra. La mayoría de los intérpretes entiende que se trata de una visión simbólica.
Job 37:18 compara el cielo con un espejo fundido, lo que algunos interpretan como un firmamento sólido.
Job 26:7 dice que Dios "cuelga la tierra sobre la nada". Algunos consideran que esta imagen es sorprendente porque no presenta la Tierra sostenida por columnas o animales, como en otras culturas antiguas.
Isaías 40:22, al hablar del "círculo de la tierra", ha sido interpretado por algunos como una referencia a una Tierra redonda, aunque el texto no especifica una esfera.
También existen referencias a:
Los "cimientos" o "columnas" de la Tierra (por ejemplo, 1 Samuel 2:8; Salmos 75:3).
Los "extremos" de la Tierra (muy frecuentes en varios libros).
El Sol "sale" y "se pone", una forma de hablar que seguimos usando hoy sin implicar un modelo astronómico específico.
La mayoría de los biblistas e historiadores concluye que:
La Biblia no fue escrita como un tratado científico.
Sus autores utilizaron el lenguaje cotidiano y las imágenes comprensibles para sus primeros lectores.
El texto no enseña de manera explícita un modelo astronómico detallado de la Tierra.
Desde el punto de vista de la historia de las ideas, muchos estudiosos consideran que los autores bíblicos compartían, en distintos grados, la cosmovisión del antiguo Cercano Oriente, donde el universo se concebía con la Tierra como el ámbito habitable bajo los cielos. Sin embargo, los textos bíblicos no presentan una descripción técnica y uniforme de esa cosmología.
En síntesis, si se leen todos los pasajes bíblicos juntos, no se encuentra una afirmación clara de que la Tierra sea una esfera, pero tampoco una descripción sistemática que obligue a concluir que sea plana. La interpretación depende en gran medida de si se entiende el lenguaje bíblico de forma literal o como lenguaje poético y fenomenológico.
Respecto a la tierra joven o vieja
¿Es tan claro ver en la Biblia que la tierra o el universo son más viejos de lo que se pensaba? Si por "tan claro" entendemos un versículo que diga explícitamente que la Tierra o el universo tienen miles de millones de años, entonces la respuesta es no. No existe un versículo equivalente.
De hecho, la diferencia entre ambas posturas es esta:
Los defensores de la Tierra joven argumentan que una lectura literal y cronológica de los primeros capítulos de Génesis, junto con las genealogías de Génesis 5 y 11, conduce a una creación reciente (unos 6,000–10,000 años).
Los defensores de la Tierra antigua no basan su postura en un versículo específico, sino en una interpretación distinta de esos mismos textos y en la consideración de la evidencia científica.
Ninguno dice explícitamente que la Tierra sea antigua, pero suelen citarse los siguientes:
"Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer..." (Salmos 90:4)
y
"Para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día." (2 Pedro 3:8)
Los creacionistas de tierra antigua sostienen que estos pasajes muestran que el tiempo de Dios no debe medirse como el tiempo humano. Sin embargo, los defensores de la tierra joven responden que ambos textos hablan de la paciencia y eternidad de Dios, no de la duración de los días de la creación.
En hebreo, la palabra yom puede significar:
un día de 24 horas,
la parte iluminada del día,
un período indefinido ("el día del Señor", por ejemplo).
Quienes defienden una Tierra antigua argumentan que los seis "días" de Génesis podrían representar largas eras. Los defensores de la Tierra joven responden que en Génesis cada día está acompañado por la expresión "tarde y mañana" y un número ordinal ("primer día", "segundo día"...), lo que normalmente indica días ordinarios.
Algunos proponen la llamada teoría del intervalo (Gap Theory), según la cual habría un largo período entre:
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra" (v. 1), y
"La tierra estaba desordenada y vacía" (v. 2).
En esa interpretación, podrían haber transcurrido millones de años entre ambos versículos.
Sin embargo, la mayoría de los estudiosos, tanto de tierra joven como de tierra antigua, considera que esa interpretación no surge naturalmente del texto hebreo.
Entonces, ¿qué posición tiene un respaldo bíblico más directo?
Si la pregunta se limita exclusivamente al texto bíblico y a una lectura literal de Génesis, muchos reconocen que la postura de la Tierra joven tiene un apoyo textual más directo, ya que sigue la secuencia narrativa y las genealogías de manera continua.
La postura de la Tierra antigua no suele afirmar que exista un versículo que enseñe explícitamente una Tierra antigua. Más bien sostiene que:
Génesis no pretende dar una cronología científica;
el propósito principal del relato es teológico (mostrar que Dios es el Creador);
por ello, el texto puede armonizarse con una Tierra muy antigua sin alterar su mensaje central.
En otras palabras, la Tierra joven se apoya principalmente en una lectura literal de la narrativa bíblica, mientras que la Tierra antigua se apoya en una interpretación literaria o contextual de esa narrativa, complementada con la evidencia proveniente de las ciencias naturales. Por eso, incluso entre cristianos que aceptan una Tierra antigua, es común reconocer que no existe un versículo que diga de forma explícita: "la Tierra tiene millones o miles de millones de años".
¿Cómo se sabe que la tierra tiene más de 4,500 millones de años?
La cifra de aproximadamente 4,540 millones de años no proviene de una sola medición, sino de varias líneas de evidencia que coinciden entre sí. El método más importante es la datación radiométrica.
Así es como se llegó a esa estimación:
Se mide la desintegración de elementos radiactivos.
Algunos elementos químicos, como el uranio-238, se transforman lentamente en otros elementos, como el plomo-206, a un ritmo constante conocido como vida media. Por ejemplo, el uranio-238 tiene una vida media de unos 4,470 millones de años.Se analizan minerales muy antiguos.
Ciertos minerales, especialmente el circón, incorporan uranio cuando se forman, pero casi nada de plomo. Con el tiempo, el uranio se convierte en plomo. Midiendo cuánto uranio queda y cuánto plomo se ha producido, los científicos pueden calcular cuándo se formó ese cristal.Se estudian meteoritos.
Aunque las rocas más antiguas de la Tierra han sido recicladas por la tectónica de placas y la erosión, muchos meteoritos permanecen prácticamente inalterados desde la formación del sistema solar. Al datarlos con varios métodos radiométricos, se obtiene una edad de alrededor de 4,567 millones de años. Se considera que la Tierra se formó casi al mismo tiempo que esos meteoritos.Se comparan diferentes métodos.
Los científicos no dependen de un solo isótopo. También utilizan sistemas como uranio-plomo, rubidio-estroncio y potasio-argón. Cuando diferentes métodos aplicados a la misma muestra dan la misma edad, aumenta mucho la confianza en el resultado.
¿Por qué se dice 4,500 millones y no una cifra exacta?
La estimación más aceptada actualmente es de unos 4,54 mil millones de años, con una incertidumbre de unos pocos millones de años. En términos geológicos, esa incertidumbre es muy pequeña: representa menos del 0,1 % de la edad total de la Tierra.
En resumen, la edad de la Tierra se conoce porque:
la desintegración radiactiva funciona como un "reloj" natural;
ese reloj se ha comprobado experimentalmente en física;
diferentes minerales, diferentes isótopos y diferentes meteoritos arrojan edades consistentes;
y todas esas evidencias independientes convergen en una edad de aproximadamente 4,54 mil millones de años.
¿Pero cómo se sabe cuánto Uranio tenían las rocas el inicio de la tierra?
El uranio es radiactivo y se desintegra de forma lenta y constante hasta convertirse en plomo.Cada isótopo de uranio tiene un tiempo fijo de transformación, conocido como vida media.El uranio-238 tarda unos 4.500 millones de años en reducir su cantidad a la mitad.
El uso del mineral circón. Los científicos buscan diminutos cristales de un mineral llamado circón dentro de las rocas más viejas de la Tierra.Cuando el circón se forma de manera natural, atrapa átomos de uranio en su interior, pero rechaza por completo el plomo.Cualquier rastro de plomo que se halle hoy dentro de un cristal de circón proviene exclusivamente de la desintegración del uranio original.
El cálculo en el laboratorio. Se utiliza un aparato de alta precisión llamado espectrómetro de masas para contar la cantidad exacta de átomos de uranio y de plomo que tiene la muestra. Sumando el plomo acumulado al uranio actual, los científicos reconstruyen la cantidad original de uranio que poseía la roca en el momento exacto en que se solidificó.
¡El Sol y las reacciones nucleares!
La edad del Sol se calcula combinando observaciones astronómicas con modelos físicos de cómo evolucionan las estrellas. El resultado aceptado actualmente es de aproximadamente 4.57 mil millones de años.
Los principales métodos son:
Datación radiométrica de meteoritos
Este es el método más importante.
Los meteoritos más antiguos se formaron al mismo tiempo que el Sistema Solar.
Midiendo la desintegración de elementos radiactivos como el uranio en plomo, se obtiene una edad de aproximadamente 4,567 millones de años.
Como el Sol y los planetas se formaron de la misma nube de gas y polvo, se considera que el Sol tiene prácticamente la misma edad.
Modelos de evolución estelar
Los astrónomos conocen las leyes físicas que gobiernan las estrellas, como la gravedad, la fusión nuclear y el transporte de energía.
Introducen la masa del Sol y comparan las predicciones con lo que se observa hoy: su brillo, radio, temperatura y composición química.
El modelo que mejor coincide con las observaciones indica una edad de unos 4.6 mil millones de años.
Heliosismología
El Sol vibra de forma similar a como un instrumento musical produce resonancias.
Analizando esas oscilaciones, los científicos pueden inferir detalles de su estructura interna.
Los resultados son consistentes con una edad cercana a 4.6 mil millones de años.
¿Por qué se considera una estimación confiable?
Los tres métodos son independientes y llegan a resultados muy similares. En particular, la datación radiométrica se basa en tasas de desintegración nuclear que se han medido con gran precisión en laboratorio y son muy estables.
En conjunto, la mejor estimación es:
Edad del Sistema Solar: ≈ 4.567 mil millones de años.
Edad del Sol: ≈ 4.57 mil millones de años, con una incertidumbre de solo unos pocos millones de años, que es menos del 0.1% de su edad total.
¿Cómo se sabe que el universo tiene 13,800 millones de años?
A principios del siglo XX se pensaba que el universo no iba más allá del tamaño de nuestra galaxia, hasta que la expansión del universo fue descubierta en 1929 por el astrónomo estadounidense Edwin Hubble.
A lo largo de la historia, el tamaño aceptado del universo ha crecido radicalmente: de un sistema centrado en la Tierra pasó a ser el Sistema Solar, luego nuestra galaxia, y hoy se estima en miles de millones de años luz. [1]
1. El Universo Geocéntrico (Antigüedad - Siglo XVI)
Tamaño aceptado: Unos pocos miles de millones de kilómetros (los límites del Sistema Solar).
Descripción: Filósofos como Aristóteles y el astrónomo Ptolomeo creían que la Tierra era el centro y que el universo era una esfera finita y cerrada donde las estrellas estaban incrustadas. [1, 2, 3, 4, 5]
2. El Sistema Heliocéntrico (Siglos XVI - XVII)
Tamaño aceptado: Unidades astronómicas, pero con estrellas fijas en una esfera distante.
Descripción: Nicolás Copérnico propuso que el Sol era el centro. Aunque el tamaño del sistema planetario aumentó, las estrellas aún se consideraban parte de una capa esférica estática y distante que marcaba el límite del cosmos. [1, 2, 3, 4, 5]
3. La Galaxia como Universo (Siglos XVIII - principios del XX)
Tamaño aceptado: Unos 100.000 años luz de diámetro.
Descripción: En 1785, William Herschel calculó la Vía Láctea usando el conteo de estrellas. A principios del siglo XX, pensábamos que nuestra galaxia era todo lo que existía. [2, 3, 4, 5]
4. El Gran Debate y las "Islas Universo" (1920)
Tamaño aceptado: Millones de años luz.
Descripción: En el histórico debate de 1920, los astrónomos Harlow Shapley y Heber Curtis discutieron sobre la naturaleza de las "nebulosas espirales". Poco después, Edwin Hubble demostró que eran otras galaxias independientes, expandiendo el tamaño conocido del cosmos a escalas intergalácticas. [1, 2, 3, 4]
5. El Universo Inflacionario y Observable (Actualidad)
Tamaño aceptado: Un diámetro de 93.000 millones de años luz (el universo observable).
Descripción: Tras la formulación del Big Bang y las teorías de inflación cósmica, sabemos que el espacio se expande. El límite de lo que podemos ver está marcado por la distancia que la luz ha podido recorrer desde el origen del universo. La extensión real del universo total podría ser cientos de veces mayor o incluso infinita. [1, 2, 3, 4]
Dios como dueño del tiempo y del espacio. Interpretación teológica
Mi propuesta teológica de por qué es más adecuada una interpretación de un universo y una tierra más viejos de algunas interpretaciones evangélicas, consiste en considerar aceptable el modelo de un universo físico conocido de más de 13,800 millones de años y una tierra con más de 4,500 millones de años, en vez de una de tan sólo 10,000 años, cifra esta última que queda francamente muy pequeña en relación a los estudios sobre, no sólo la naturaleza, sino de la interpretación que tenemos en cuanto a la magnanimidad de Dios en sus atributos, tales como omnisciencia, omnipresencia y omnipotencia. De lo que hemos estudiado en este ensayo, observemos que no sólo el espacio es inmenso, ¡también lo es el tiempo!
Todo esto nos da una lección tremenda. Dios ha dejado su huella cuando ha hecho el universo: es inmensamente grande, tal como se ha descubierto físicamente y se ha aceptado por la comunidad cristiana durante el S. XX. Pero también tiene una edad que supera nuestras expectativas e incluso hipótesis que intelectuales renombrados llegaron a proponer. Por ejemplo, en la primera edición de On the Origin of Species, Darwin sugirió que la Tierra podría tener unos 300 millones de años. Más tarde, el físico William Thomson calculó que la Tierra tenía entre 20 y 100 millones de años.
Habrá quien se pregunte ¿por qué Dios se tardó tanto en hacer llegar la vida y al ser humano? Claro, él lo puede hacer todo con un “chasquido”. Pero ni siquiera eso se insinúa en la Biblia, pues como claramente vimos al principio de este ensayo, “utilizó” procesos, según lo revelado en las Escrituras. Primero declara la creación de una cosa, luego otra, pasa tiempo y sigue “trabajando” al siguiente día, etc. Es decir, las Escrituras no están siquiera insinuando que todo aparece por “arte de magia” mediante su Palabra. Sino que hay momentos, tiempos, de creación. Ve que algo es bueno y sigue creando con gran inteligencia más cosas, más seres. Claro, nosotros, seres con masa, atados al engranaje de la geometría del espacio y el tiempo, vemos que ha pasado mucho tiempo. Vemos que el espacio es tan inmenso, y muchas veces nos hemos preguntado ¿pero para qué tanto espacio? ¿Por qué no vemos manifestaciones de más seres, como nosotros o mejores, en más mundos? ¿Para qué tanto espacio y tanto tiempo? Y aún así vemos que las leyes físicas parecen funcionar por igual en cualquier punto de este inmenso universo. ¿Ves ahora una manifestación de la omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia de Dios?
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